La Unión Europea reevalúa su apoyo a la lucha antidroga de Colombia tras crisis diplomáticas con Petro al timón
En un giro inesperado en la política internacional, el presidente colombiano Gustavo Petro anunció este lunes que Estados Unidos ha decidido retirar la certificación como país aliado en la lucha contra las drogas a Colombia, pese a ser el mayor productor mundial de cocaína. Esta medida confirma el estancamiento diplomático entre ambos gobiernos, que se había iniciado en los últimos meses.
La certificación en cuestión es una evaluación que Washington realiza desde 1986 sobre los esfuerzos antinarcóticos de una veintena de países productores y distribuidores de drogas. Esta evaluación es un requisito para acceder a recursos y financiamiento para la lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes. En el caso de Colombia, la certificación representa una ayuda anual de aproximadamente 380 millones de dólares.
La noticia fue recibida con preocupación en Colombia, donde se ha tratado de abordar el problema del narcotráfico durante décadas. Según Petro, esta medida no solo afecta a las finanzas del país, sino también al bienestar de las personas que han perdido la vida en la lucha contra el narcotráfico. “Estados Unidos nos descertifica después de decenas de muertos -policías, soldados y gente del pueblo- que han dado su vida por combatir este problema”, dijo Petro en un comunicado.
La decisión estadounidense ha sido tomada a pesar de que Colombia es el mayor productor mundial de cocaína. Según la Oficina Internacional de Estupefacientes (INCB), Colombia produjo más del 80% de la cocaína ilegalmente cosechada en 2020. Sin embargo, Washington ha criticado lo que considera una falta de compromiso por parte del gobierno colombiano para abordar el problema del narcotráfico y la corrupción.
La relación entre Colombia y Estados Unidos se había deteriorado significativamente en los últimos meses. En septiembre pasado, Petro había acusado a Washington de interferir en las elecciones presidenciales colombias, lo que había generado una gran tensión diplomática entre ambos países. La decisión estadounidense de retirar la certificación como país aliado en la lucha contra las drogas es el más reciente capítulo en este conflicto diplomático.
La medida puede tener importantes consecuencias para Colombia y su capacidad para abordar el problema del narcotráfico. Sin la certificación, el país perderá acceso a recursos y financiamiento que han sido fundamentales para su lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes. Además, la decisión puede afectar negativamente la estabilidad política y económica del país.
En el contexto internacional, la decisión estadounidense también puede tener implicaciones importantes. Colombia ha sido un aliado importante de Estados Unidos en la región y su pérdida como país aliado en la lucha contra las drogas podría afectar negativamente la estabilidad regional.
La reacción de los líderes colombianos a esta medida ha sido fuerte. “Estados Unidos nos ha descertificado, pero no nos ha derrotado”, dijo Petro. “Vamos a seguir luchando contra el narcotráfico y vamos a seguir protegiendo la vida y la integridad de nuestros ciudadanos”.












